Parto natural: miedos y preguntas

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Siempre soñé con el parto natural. Lo quise con Iker pero solo lo tuve con Niko.

Pero, dentro de todo ese deseo también tenía muchos miedos. Me rondaban muchas preguntas y muchas inseguridades respecto a cómo sería el parto natural. Y a pesar de que es un “parto natural” donde tu cuerpo lo hace todo; las dudas e inseguridades eran más grandes que en el caso de la cesárea donde por más de ser una operación, lo dejaba todo en manos de los doctores y simplemente lo daba por hecho.

Tanta confianza puesta en personas extrañas que me iban a realizar una operación – tan delicada. Y por el contrario… tan poca confianza en mí con un parto natural donde yo sería la protagonista y mi cuerpo el que haría casi todo.

¿Por qué nos tratamos así? ¿De dónde viene toda esa inseguridad hacia nosotras mismas? ¿En qué momento hemos decidido que confiamos mas en una operación peligrosa que en un parto natural?

Pues a mí también me pasó. Por más deseosa de tenerlo, los miedos me rondaban la cabeza y tuve que preguntar y empoderarme porque era la única forma en la que tomaría confianza y control sobre lo que iba a pasar.

 Photo: unsplash.com 

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Por eso, les quiero compartir cuatro de mis miedos antes de llegar al parto natural.

¿Cómo se sienten las contracciones?

Las sientes en la espalda también. Es como un dolor de regla (potenciado) pero no solamente en los ovarios sino que, también alrededor de todo tu torso.

Las contracciones para pujar son mas intensas y sientes a tu cuerpo listo para dar a luz a tu bebé; lo cual te manda naturalmente a pujar.

Yo nunca había sentido el dolor de las contracciones entonces la intriga me mataba y la curiosidad se terminó cuando por fin empezaron y era mas clarito que el agua de que esas eran las contracciones jaja.

¿Y si me desgarro, qué pasa?

 La episiotomía no es recomendable. Debemos decirle a nuestro ginecólogo que no lo hagan, que no estamos de acuerdo. El desgarre natural mientras nace el bebé, al ser de forma natural no está mal. Es más, la sanación de un desgarre de forma natural es mil veces más rápida y mejor.

Existen masajes que tu y/o tu pareja pueden hacer para estirar esa parte de la vagina para prepararte para el parto.  También, hay ginecólogos que lo van haciendo mientras vas pujando.

Aquí cabe resaltar que me moría de miedo desgarrarme. Quería que no pasara y pues me pasó. Fue un desgarre muy pequeño, por suerte pero así hubiera sido mas grande, la sanación no es complicada. Solo debes cuidarte y limpiarte con agua después de hacer pila y listo. Luego de la cuarentena, el ginecólog@ te podrá decir cómo se encuentra todo.

¿Se me saldrá la caca mientras pujo?

 Jajaja y aunque de risa leer esta pregunta, pues me la hice mas de mil veces.

El mismo momento en el que estaba pujando lpreguté a Arturo y a mi ginecóloga si se me había salido la caca. Ambos se rieron y me dijeron que no. “uff qué alivio sentí” jajaja luego una enfermera me contó que es normal que eso pase y que no debemos sentirnos avergonzados que no es lo peor que ven y que así fuera, ellos están ahí para ayudarnos y no para juzgarnos.

Bueno en mi caso, pude comer todo lo que quisiera hasta un pocor antes de empezar a pujar donde solo pude tomar jugos claros: agua, jugo de naranja, de manzana. Luego de dar a luz y tener a Niko en mi pecho, pude almorzar muy rico.  (Y no, no me hicieron enema por si acaso, me dijeron que eso ya no se hacía).

¿Podré volver a tener relaciones intimas como antes?

 Por supuesto que si. Debes esperar a que tu cuerpo sane y se recupere 40 días y después de ese control, consultar con tu ginecóloga cómo está la sanación del desgarre y además, lo más importante es tomar en cuenta cómo te sientes para reiniciar esa etapa con tu pareja.

Creo que es importante ir a esa consulta con tu pareja para que ambos sepan cómo está tu cuerpo y puedan conversar con el ginecólogo sobre los cuidados y reinserción a la vida sexual. Y sobretodo, nunca tener miedo de decir que aún no te sientes preparada para retomarlo.  Pero eventualmente te sentirás bien y poco a poco volverás a sentirte como antes.

Confía en ti, en tu cuerpo y respétalo.

Otra cosa que me pareció muy importante y que solo lo noté estando en la clínica con las contracciones / sufriendo jajaja... es que me hizo falta la compañía de una doula. Es verdad que mi esposo estaba ahí pero seamos realistas; la ayuda del esposo es muy distinta a la ayuda que una doula, experta en todo esto, pueda darte. Sobretodo si pasas toda la noche con las contracciones y tu esposo también necesita descansar... son momentos en los que deseé mucho tener esa compañía especial que me ayudase a sobrellevar mejor las contracciones y la ansiedad.

-- Seguramente hay muchas mas preguntas y miedos que nos hemos hecho antes de dar a luz… si se animan en compartirlas en los comentarios, sería genial. --

 

Stephanie Lozada

Mamá Petit es un espacio para compartir todo lo que uno va pasando con la maternidad. La llegada de un bebé a casa nos cambia el mundo por completo y todos los días se vuelven retos y aventuras que valen la pena compartir.