Parto natural después de una cesárea

fullsizeoutput_3eaf.jpeg

Y como todas las mamis dicen: son experiencias distintas. Pero vaya que sí lo son. Y es que hasta los embarazos son distintos. Cada uno tiene su magia, su encanto, su disfrute único de ese momento.

Cada embarazo se da en una etapa distinta de nuestras vidas y por ende, lo disfrutamos distinto. Para mi fue hermoso compartir mi embarazo con Iker. Contarle todo y que sea partícipe de cómo me sentía con la barriga cada vez más grande. Fue un reto estar sola en otro país con la panzota y con un toddler que aún no va al nido jaja pero pude lograrlo.

Si bien es cierto no tuve el tiempo ni las energías para prepararme con este segundo embarazo, pues el recuerdo de todo lo que sí me preparé con Iker me hizo fuerte y me dio la seguridad de que podía hacerlo.

Cabe resaltar que desde un comienzo apunté a hacerlo natural. Le dije a la ginecóloga que ese era mi deseo y que esperaba que se pueda lograr.

Felizmente pudo revisar todo mi historial del embarazo y de la cesárea que tuve con Iker y con el sí de la doctora apuntamos a que se llegue a un parto vaginal. Los chequeos fueron más seguidos pues con Iker tuve problemas de coagulación entonces debíamos estar alertas sobretodo si deseábamos hacerlo de forma natural. Finalmente se dio. (siempre consulten bien con el ginecólogo, que vean la forma del corte que tuvieron en la cesárea, etc.)

 

Me acuerdo que un día me revisó y me dijo que estaba con 1 cm de dilatación… no lo podía creer. Nunca antes me habían dicho eso, nunca antes había estado tan cerca de ese parto natural soñado. Me moría de nervios, de ansiedad, de felicidad, de miedo, de todo.

 

Nunca imaginé que mi trabajo de parto duraría 72 horas. Si, 72 horas con esos dolores terribles de las contracciones.

 

 ¡Qué dolor!

¡Qué fuerte que somos las mujeres caramba! Así nomás no soportas todo eso jajaja.

Y bueno… un martes, con 37 semanas de embarazo, 2 cm de dilatación, decidí hablar con quien fue mi doula con Iker. Recuerdo que me dio unos tips valiosos de respiración y me dijo que quizás esa noche ya conocería a Niko.

Pero no fue así.

Y eso que ya tenía varias rachas de contracciones cada 7 minutos pero aún así no eran regulares.

Con esa ansiedad empecé mi búsqueda en internet y encontré que estaba en la primera fase del trabajo de parto. Me alarmé cuando leí que cunado este con 5 minutos entre contracciones, debería irme preparando para ir a la clínica. ¡Oh wow! Estaba muy cerquita…

Ya me veía yendo a la clínica y no sabiendo qué hacer con Iker. Pues en ese momento no tenía con quien dejarlo mas que con una amiga y como ustedes saben, Iker nunca se ha quedado con nadie (en sus casi 3 años). Esto me tenía re preocupada y no me dejaba tranquila irme y no saber cómo estaría mi puku.

 

Bueno para todo esto, estábamos Martes 4 de Julio.

Esa noche no cerré los ojos ni un segundo. Las contracciones eran muy fuertes y no me dejaban descansar. Fue una noche intensa en la que por suerte pude conversar con dos amigas que viven en otros países y por el cambio de hora ellas estaban de día jajaja.

Así me pasé un día mas; todo el Miércoles 5 de Julio. Pues aún mis contracciones no eran cada 5 minutos exactos. Lo cual me estaba volviendo loca de dolor, de cansancio, de todo… TODO.  Esa fue mi segunda noche sin dormir.

 

Recuerdo que me fui a la sala y me echaba en el sillón y cada vez que venían las contracciones me levantaba y respiraba diciendo “OM” muy fuerte y convencida de que Niko esperaría a que mi hermana y mi mami lleguen para quedarse con Iker.

Y así, cual zombie empecé mi 6 de Julio, mágicamente llena de energía pero con miedo a que si caminaba mucho se me saliera el hijo…pero por fin llegaron mi mami y mi hermana. El alivio fue tan grande que en ese momento no me importaba el dolor de las contracciones y lo único que quería era que Niko ya saliera jajaja.

 

¡Cómo cambia la mente de un momento a otro! Increíble pero lo único que necesitaba era la seguridad de que Iker iba a estar en buenas manos.

Esa noche con mucha ansiedad y dolor, miré a Arturo y los dos supimos que ya debíamos ir a la clínica. Nos despedimos de Iker y nos fuimos con fe de que esa noche naciera.

Llegamos y nos dijeron que ya estaba con 6cm de dilatación y que en solo 4 horas más podría llegar a los 10 cm.

 

Pero eso no sucedió…

 

Pasaron esas 4 horas y solamente tenía 7cm de dilatación. Otra noche más sin dormir… otra noche más sintiendo esas contracciones tan fuertes y dolorosas. Lo único bueno es que estaba en un cuarto sola con mi esposo, sin Iker. Pues ahí podía respirar, caminar y meterme a la tina tranquila.

 

Esperamos unas horas más pero no avanzaba nada y mi cansancio y mis energías cada vez estaban peor. Me recomendaron la epidural para que pueda descansar, me dijeron que a este punto era muy importante que duerma, que recupere energías porque sino todo se iba a hacer más difícil.

 

Me costó tomar esa decisión, pues no quería epidural pero ¿saben qué? Estaba 3 noches seguidas sin dormir, con dolores y soportando mucho estrés y ansiedad que finalmente dije si a la epidural.

 

Con eso, dormí 40 minutos BUENAZOS hasta que todo empezó.

 

Rompí fuente. Cada contracción se hacia más fuerte, más rápida y con mas ganas de empezar a pujar.

¡Maravilloso! Era como si mi cuerpo supiera todo lo que tenía que hacer.

Se acercó Arturo, la enfermera y la doctora. Todos juntos a respirar y a pujar cuando sentía esas contracciones. Muy intenso, muy hermoso.

 

¿Quieres sentir su cabecita? – palabras mágicas de la doctora. Cuando la sentí, solo quería pujar con todas mis fuerzas para ya abrazarlo. Unos minutos más y listo.

 

Niko estuvo en mis brazos. En mi pecho. Piel con piel. Tomó leche y luego yo pude almorzar de lo más delicioso. 11.59am nació.

 

72 horas después lo conocí. 


¿Qué tomaron en cuenta para que puedan tener un parto natural después de una cesárea?
- El tipo de corte que me hicieron: vertical u horizontal. 
- Historial de la cesárea: por qué se dio. 
- Monitoreo del bebé durante todo el embarazo. En mi caso fueron más seguidos de lo normal por precaución. 

Tips para sobrellevar las contracciones:
- Respiraciones largas
- Exhalaciones diciendo OM
- Ducha con agua tibia
- Tina cn agua tibia
- Música relajante
- Estiramientos de brazos al inhalar

 

Stephanie Lozada

Mamá Petit es un espacio para compartir todo lo que uno va pasando con la maternidad. La llegada de un bebé a casa nos cambia el mundo por completo y todos los días se vuelven retos y aventuras que valen la pena compartir.