Cumpleaños no planificado

¿QUÉ PASA CUANDO SABES QUE SE ACERCA EL PRIMER CUMPLEAÑOS DE TU HIJO Y NO TIENES ABSOLUTAMENTE NADA PLANIFICADO? 

Desde que nació Iker, soñaba e imaginaba cómo celebraría su primer cumpleaños. Siempre me lo imaginé con toda la familia y mis amigas del cole. Siempre imaginé que habrían bocaditos y todas esas cositas ricas para los invitados. Me emocionaba pensar en el tipo de torta... el sabor, la forma, el color, etc. Si habrían recuerditos o no... 
Pero nuestros planes cambiaron y nos fui de Lima (esta es otra historia que ya contaré). Ahora estamos solo los tres en Seattle. Nos empezamos a acostumbrar a nuevas rutinas y nuevos planes, sin familia ni amigos. Así que, lo único que sabía era que ese día ibamos a estar los tres juntos y que en la noche hablaríamos por facetime con la familia. 

"Chancho, ese día quiero cantarle a Iker con una torta." - le dije a mi esposo faltando unos cuantos días para el gran cumpleaños. "Yo me encargo de armar todo" - le dije para que no se preocupe y a demás, porque yo era la más afanada. 

Pero... un día antes no preparé nada... me la pasé paseando con Iker y jugando en los parques. Así que, al día siguiente en el SUPER DÍA nos despertamos y simplemente le cantamos cumpleaños feliz como 3 veces jajaja. Fue muy lindo. Y luego, me aseguré de decirle a Arturo que llegue temprano de sus clases para poder comer torta y celebrar. 

Pero, eso fue todo? 

A veces cuando no tienes nada planificado de un momento a otro, te sale algo aún más hermoso y más especial como fue este día. 

Iker se la pasó jugando toda la tarde con dos amiguitos Australianos en el museo del niño. Luego Arturo nos recogió a penas salió de sus clases y nos fuimos a la casa. Llamamos a los abuelos, cantamos feliz cumpleaños mas veces y luego nos volvimos a quedar solos. Aún había luz del día así que, le dije a Arturo para ir al techo donde hay un deck y sillas y así poner la torta y cantarle. 

Y así fue... subimos todo, acomodamos la torta, prendimos la velita y empezamos a cantarle una vez más. Luego, vi la torta frente mio muy, muy apetitosa y sin dudarlo, BOOM le di un mordisco (igual esa torta era solo para los 3). Arturo me vió y rápidamente me siguió. Después, agarré un poco de torta con la mano y lo ensucié, y de ahí solo le dijimos a Iker que haga lo mismo; que se ensucie y que coma toda la torta que quiera jajajaja. 

5 minutos después eramos un desastre. Había torta por todos lados. Iker tenía las medias, el pantalón lleno de fudge. Lo cargué como pude y a la tina de frente jajaja. Se relajó tanto que luego se quedó plácidamente dormido. 

Creo que fue el mejor cumpleaños de todos. Fue completamente lo que esperaba: algo espontáneo y netamente de nuestro estilo. Mas feliz no pude estar de ver a Iker disfrutar jugando con nosotros y la torta jajaja. Hasta ahora que me acuerdo no puedo dejar de sonreír. 




Stephanie Lozada

Mamá Petit es un espacio para compartir todo lo que uno va pasando con la maternidad. La llegada de un bebé a casa nos cambia el mundo por completo y todos los días se vuelven retos y aventuras que valen la pena compartir.